domingo, 23 de diciembre de 2007

Carta al Viejo Pascuero

Querido Viejo Pascuero:

Me he portado excelente el último año, he sido una buena niña, estudiosa, doy el asiento a los abuelitos en el metro y reciclo la basura para que mis futuros hijos no vivan en un basural.

Ya llevo tres meses acá y será mi primera Navidad fuera de casa, o sea que no subiré los cuatro kilos que significaba pasar fin de año en familia jajaja, disfruten al máximo estos días y sepan que aunque la distancia es mucha igual estaré presente por esos lados (creo que puedo desdoblarme jaja), o siguiendo lo cursi estaré con mi corazón, mi mente y mis ganas.

Muchos besos y abrazos, se les extraña a todos (familia, amigos, amigas, peor es na´, etc. etc.)

Pd: avísenle al viejo que estoy viviendo acá, no se vaya a pegar el viaje a San Fernando por la puras.

viernes, 7 de diciembre de 2007

El brindis

Brindo por todos, uno y cada uno
por los presentes, los ausentes, los que están y estaban
Brindo por las conversaciones precisas,
las canciones compartidas, los silencios cómodos
Por los buenos recuerdos, las risas, las penas, la angustia
Brindo por mi familia, mi pueblo, mi infancia
Por el amor y el desamor, la cobardía, la frialdad y la maldita racionalidad
Brindo por los sueños, la esperanza y el azar
por el día en que nos volvamos a reconocer y el día que volvamos a brindar

Por el pasado, el presente y el futuro SALUD

lunes, 3 de diciembre de 2007

Cola de mono

Ahora vengo a entender el por qué de tomar cola de mono y comer pan de pascua en navidad ¡¡¡¡claro que no con treinta y tantos de calor!!! sino que en contexto de estos fríos que se nos vienen.
Asi que disfruten del cola de mono que preparó mi madre que debe haber quedado de pelos.

Salud a todos.

sábado, 1 de diciembre de 2007

ratones en la vía

Para mí los ratones en la vía aún son un misterio, me han dicho que hay ratones pero todas las veces que voy a tomar el metro se me olvida mirar (llevo tres semanas que lo olvido). No sé si quiero verlos para confirmar que hay ratones, que no me dan asco o para entonar una melodía a lo flautista de Hamelín y pasearlos por la ciudad para que puedan observar lo que pasa fuera de la oscuridad de los túneles. Podría ponerles nombre o tener alguno como mascota y así podría entretenerme en la espera de la llegada del próximo tren.

Besos a mis hermanos con los que comparto un pasado ratón.